En el libro Baila, baila, baila, el escritor japonés Haruki Murakami cuenta la vida de un desorientado joven que no encuentra su lugar en el mundo. Le cuesta relacionarse y tiene problemas para concentrarse en su trabajo. En un momento determinado tiene la posibilidad de encontrarse con una proyección de sí mismo y desesperado consulta cual es el camino que debe tomar para ser feliz. Su alter ego le dice sin poder explicarle porque que tiene que bailar. Este entiende por bailar, no ocultarse, estar siempre en movimiento y abrir la cabeza a nuevas experiencias.
Cuando no tengas respuestas “baila”.
Podríamos trasladar este sensación a corre, corre, corre…
Por lo menos así lo veo yo desde una óptica de corredor. Hace ya muchos años que he comprobado que el mejor remedio para enfrentar las desazones que nos da la vida es correr. Inclusive en los peores momentos, cuando uno se siente tan abatido que no quiere ni siquiera moverse de su sitio, el empezar con un trotecito, hace que todo el universo se ponga de tu lado para superar el mal transe.
La sensación de esfuerzo en libertad que genera el correr es encontrarse con uno mismo de la forma más natural. Es muy raro que se vuelva a tener sensación de abatimiento después de haber hecho unos kilómetros a buen ritmo. Por eso yo siempre pienso en correr. Sé que mi mirada del mundo va a ser distinta después de un entrenamiento. Aun estando cansado, las cosas nunca pueden empeorar corriendo, solo tienden a ser más positivas.
El fin de semana próximo voy a volver a competir en la carrera de aventura que organiza el Club de Corredores en Pinamar. Mirándolo a la distancia, me parece mentira que ya haya pasado tanto tiempo, precisamente un año desde la última edición. No fue deportivamente lo que yo imaginaba. Muchas lesiones, algunas crónicas, me marginaron de las competencias a tal punto de haber podido correr solo unas pocas carreras.
Tenía la íntima convicción de que los 27 km del año pasado iban a ser una bisagra para mi retorno a las competencias. Pero no todo se dio de esa manera. Tuve sí, algunos momentos de buen entrenamiento, que me generaron un optimismo razonable en cuanto al futuro cercano. Pero cada vez que quise apurar los tiempos lo pague caro. Desgarros, distenciones musculares, inclusive algún dolor lumbar, me hicieron ver la realidad. Tanto tiempo sin correr se paga en el cuerpo, inclusive la edad conspira para no recuperar la tonicidad.
El año pasado me contentaba con llegar, algo que logré no sin esfuerzo. Este año voy a intentar algo más. Estoy anotado para competir en pareja con un amigo de hace muchos años. El tiene un estado físico mejor y una continuidad compitiendo que ya quisiera tener yo. Lo mío es una incógnita, me siento mucho mejor que al año pasado, pero vengo de un parate obligado por un desgarro en los 21 km de New Balance. De la lesión estoy recuperado, pero dudo del fondo acumulado para una exigencia como es correr 27 km en la arena. Espero estar a la altura de las circunstancias.
Hace poco me pidieron un consejo para correr esta carrera. El que lo hizo debuta en esta distancia en la aventura. Mi respuesta inmediata fue que no era la carrera más apropiada para experimentar. Pero si ya se tomo la decisión y no queda otro remedio, le diría que lo tome con calma, que camine cuando sienta que está muy cansado o que no se puede avanzar en la arena, cosa que indefectiblemente va a suceder. En definitiva solo se trata de bailar, perdón de correr.
En la foto estoy luego de un entrenamiento con mi amigo Adrián, con el cual correré en Pinamar.
Hace muchos años que corro. He competido infinidad de veces con resultados diversos... La idea es compartir las experiencias de los entrenamientos y las crónicas de las carreras...
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sábado, 27 de julio de 2013
viernes, 3 de agosto de 2012
Adventure Race 2012 en Pinamar...
Hoy miraba en la página del Club de Corredores y veía que se superó con record (3000), la cantidad de inscriptos para la Adventure Race de Pinamar. Lo que antiguamente era parte del circuito Merrel y que hoy la empresa liderada por Tagle, ya ampliamente acreditada como organizadora de las mejores competencias que se realizan en el país, le da nombre propio.
Y me preguntaba para mis adentros, que es lo que motiva a la mayoría de los participantes a correr en la arena y los medanos típicos de la zona. Porque no es una carrera fácil, son 27 km muy exigentes donde hay que realizar un esfuerzo físico que se podría comparar con el de una maratón de 42km.
Seguramente el combo de paisaje, esfuerzo y calidad organizativa es un imán para más de uno. Y a eso le sumamos la oferta hotelera que tiene la zona, con un tipo de alojamiento del estilo cabaña o apart, que es apto para que se comparta el lugar con otros corredores.
De esta manera, la fiesta es completa, se participa en un evento multitudinario, se hace un esfuerzo deportivo importante, y de paso se vive un fin de semana en un lugar maravilloso, compartiéndolo con otros corredores, gente que respira el mismo aire que nosotros, por decirlo de alguna manera.
Claro que la organización toma nota de esto, y ofrece una planificación perfecta, donde todos los detalles son cubiertos con una absoluta eficiencia, desde la atención al atleta hasta la clasificación final. Hasta el formato de competencia es atrayente, existe la posibilidad de correr en forma individual, en pareja, en pareja mixta y una categoría especial de postas, con cuatro participantes por equipo, que le da la posibilidad a los que están menos entrenados de correr también.
Así que la mesa esta servida, sola falta ponerse en la línea de largada.
Por mi parte, si bien tengo buenas expectativas, no se con seguridad como será mi performance. Hace mucho que no compito en una distancia larga, pero he podido realizar buenos entrenamientos en estas últimas semanas, por lo que me siento confiado. Bueno, todo lo confiado que se puede estar con 54 años.
Y me preguntaba para mis adentros, que es lo que motiva a la mayoría de los participantes a correr en la arena y los medanos típicos de la zona. Porque no es una carrera fácil, son 27 km muy exigentes donde hay que realizar un esfuerzo físico que se podría comparar con el de una maratón de 42km.
Seguramente el combo de paisaje, esfuerzo y calidad organizativa es un imán para más de uno. Y a eso le sumamos la oferta hotelera que tiene la zona, con un tipo de alojamiento del estilo cabaña o apart, que es apto para que se comparta el lugar con otros corredores.
De esta manera, la fiesta es completa, se participa en un evento multitudinario, se hace un esfuerzo deportivo importante, y de paso se vive un fin de semana en un lugar maravilloso, compartiéndolo con otros corredores, gente que respira el mismo aire que nosotros, por decirlo de alguna manera.
Claro que la organización toma nota de esto, y ofrece una planificación perfecta, donde todos los detalles son cubiertos con una absoluta eficiencia, desde la atención al atleta hasta la clasificación final. Hasta el formato de competencia es atrayente, existe la posibilidad de correr en forma individual, en pareja, en pareja mixta y una categoría especial de postas, con cuatro participantes por equipo, que le da la posibilidad a los que están menos entrenados de correr también.
Así que la mesa esta servida, sola falta ponerse en la línea de largada.
Por mi parte, si bien tengo buenas expectativas, no se con seguridad como será mi performance. Hace mucho que no compito en una distancia larga, pero he podido realizar buenos entrenamientos en estas últimas semanas, por lo que me siento confiado. Bueno, todo lo confiado que se puede estar con 54 años.
lunes, 7 de mayo de 2007
Diez consejos para el Maratoniano 1. Nunca intentes imitar el entrenamiento de los grandes campeones. Si entrenas solo comienza progresivamente y prepara un plan que este adaptado a tus posibilidades. 2. Utiliza un calzado adecuado para correr. Puntos a tener en cuenta a la hora de elegir una buena zapatilla son el talón, el empeine, la suela y la sujeción del pie. 3. El día que corras el maratón debes levantarte temprano, hacer un buen desayuno como mucho dos horas antes de la carrera y realizar un calentamiento previo. Nunca debes salir a una carrera sin calentar y realizar algunos estiramientos. 4. En carrera escoge el ritmo que más te convenga. Nunca intentes seguir a un grupo de corredores con mucha mejor marca que tú porque luego lo puedes pagar en los últimos kilómetros. Por los entrenamientos realizados tú sabes mejor que nadie la marca que puedes realizar y lo mejor es que te marques un ritmo uniforme para lograr ese registro. 5. Durante la carrera bebe abundante agua o líquido, aunque no tengas sed. Eso te ayudará a reponer todo lo que vas gastando. 6. Si te es posible, contacta con algún grupo de corredores de tu ciudad y realiza los entrenamientos con ellos. Esto te ayudará a que la preparación sea mucho más divertida y ganarás un montón de amigos. 7. Al igual que durante la carrera, bebe también abundante líquido al entrar en meta. 8. Si corres tu primer maratón no te obsesiones con la marca; lo más importante es experimentar sensaciones que luego te ayudarán en tus siguientes experiencias. 9. Si te es posible, dos o tres semanas antes de la maratón corre alguna prueba más corta que te servirá como test para evaluar tus verdaderas posibilidades. Un 20 kilómetros o una media maratón pueden ser una buena elección. 10. Después de la competición la vuelta a los entrenamientos debe ser progresiva. Durante los primeros días lo mejor es que andes un poco para desentumecer un poco los músculos y poco a poco vayas subiendo el kilometraje.
miércoles, 18 de abril de 2007
viernes, 13 de abril de 2007
jueves, 12 de abril de 2007
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