domingo, 12 de noviembre de 2017

Corredores que no corren

Mar del Plata es un lugar único para entrenar. No hay dudas de eso. Tiene un entorno maravilloso. Una mezcla irresistible de playa con sectores donde la sierra termina sumergiéndose en la costa, dando un paisaje diferente y con todos los condimentos para correr. En sus más de 20 kilómetros de extensión, se puede hacer loma, aren
a, escalera y hasta pasadas de velocidad. Todo en un mismo escenario. Y como si fuera poco, a solo 15 km de la ciudad, se encuentra la “Laguna de los Padres”, un lugar con un microclima y desniveles en el terreno que forman un escenario paradisiaco, producto del espejo de agua, una gran zona arbolada y su cercanía con la “Sierra de los Padres”.
O sea que si se quiere variar el entrenamiento, la ciudad ofrece un abanico de posibilidades que difícilmente encontremos en otro lugar.
En una nota publicada en el diario “La Nación”, se la ubica como un lugar de privilegio incluso a nivel mundial. Leer acá…
El porcentaje de gente corriendo en relación a la población es muy alto. A toda hora se ven corredores entrenando. Inclusive hay muchos grupos de running y algunos son pioneros en la actividad en todo el país. Mar del Plata siempre tiene presencia en las principales carreras, y hay corredores elite desde hace muchos años.
Pero este gran escenario natural conspira con las competencias. Los atletas prefieren entrenar en grupo antes de participar en las carreras.
Las competencias tienen pocos participantes. En los últimos años, las carreras callejeras han quedado reducidas a un puñado en el calendario local. No hay un único motivo para que esto suceda, los altos costos organizativos, el absoluto desinterés de las autoridades municipales para fomentar el atletismo poniendo todas las trabas posibles, la falta de circuitos distintos y el poco interés de los organizadores en invertir conspiran para ello.
Entonces la mayoría de los atletas opta por entrenar antes de competir.
Los entrenadores y responsables de los grupos, generan entrenamientos para sus corredores y no los alientan a participar. Tener una gran cantidad de corredores es un negocio lucrativo en la mayoría de los casos, y generalmente se busca complacer al cliente antes de perderlo. No se los puede culpar, cada cual atiende su negocio.
Por supuesto que hay excepciones.
Pero el resultado final de no competir va en contra de la esencia del atletismo. Se entrena para mejorar. En ese camino de superación, hay que competir. No hay otra verdad.
Los que solamente entrenan, no mejoran. La competencia es imprescindible si se quiere progresar.
Ojala haya un cambio de mentalidad y actitud en los próximos años, es la única manera de seguir siendo la capital del atletismo argentino.

viernes, 12 de mayo de 2017

Cuando el agua no llega al tanque

La ley de gravedad es un hecho indiscutible. Para todos los mortales que habitamos este bendito planeta es igual. La fuerza que nos mantiene unidos a la tierra es un ancla que actúa en forma de imán, atrayéndonos hacia su centro y evitando que salgamos disparados hacia el infinito cada vez que hacemos un movimiento.
Considerando este principio básico con el que convivimos día a día, no sería ilógico pensar que a medida que necesitamos más oxígeno en nuestras piernas por la exigencia en una carrera, la sangre fluye naturalmente hacia abajo y deja a nuestro cerebro vacío de ideas durante ese tiempo. Hay muchos ejemplos en el atletismo de alto nivel y en maratonistas que no recuerdan nada de la competencia. Es como si todo quedase en blanco, para explicarlo de alguna manera.
Claro que para que esto suceda se debe correr o competir durante mucho tiempo, o al límite de las posibilidades. Y alguien que puede sostener una carrera continua con un máximo esfuerzo durante mucho tiempo es alguien entrenado. Es impensable que un novato pueda correr a un ritmo veloz durante una hora o más.
Bueno, esta es la explicación que más me gusta para justificar reacciones absolutamente reprochables durante mis entrenamientos o competencias.
Yo soy una persona absolutamente pacifica, que ama la vida tranquila y odia la violencia de todo tipo. Me molestan las discusiones y no tolero ver gente peleando. Cuando he sido testigo casual de algún incidente, he quedado con una sensación de malestar que me ha durado todo el día.
Claro que he pasado por circunstancias que me han obligado a reaccionar airadamente, como todos. Tampoco soy perfecto ni pretendo creérmelo. La mayoría de estos incidentes han sido durante mi juventud y los atribuyo a una falta de madurez para poder sobrellevarlos. Gracias a Dios estos tiempos han quedado muy lejos.
Pero cuando corro me transformo. No sé por qué siempre siento una sensación de hostilidad creciente mientras compito. Muchas veces lo he justificado pensando que pongo la voluntad y el esfuerzo físico al límite de mis posibilidades. Pero también he reaccionado en forma hostil en más de algún entrenamiento o competencia sin ninguna razón que lo justifique.
Mis compañeros y amigos de entrenamiento me conocen y lo saben. Han sido involuntarios testigos de algún exabrupto hacia automovilistas desaprensivos o dueños de perros que ladran a nuestro paso. Siempre me cargan y lo recuerdan en forma risueña.
Esta anécdota sucedió hace varios años en un entrenamiento grupal en la Sierra de los Padres.
La mayoría de los atletas marplatenses suelen hacer fondo en la zona de la laguna y sierra de los Padres. Un lugar fantástico cerca de la ciudad que combina bosque y terreno ondulado. Ideal para entrenamientos largos con una exigencia mayor.
Nosotros éramos un grupo de 5 o 6 corredores que nos juntábamos en la vivienda de uno de ellos en el barrio de la sierra. Desde allí salíamos a hacer nunca menos de 20 km. Sinceramente yo era uno de los que menos nivel tenía, y recuerdo que más de una vez me han esperado o bajado el ritmo para no dejarme solo. Sin embargo, no recuerdo haber escuchado nunca un reproche por parte de ellos. Lo consideraban como algo lógico.
Entre los diversos lugares que pasábamos durante nuestro recorrido, hacíamos un par de kilómetros pegados a un alambrado dentro del campo de golf de la sierra. Como todo campo de golf, el pasto era un billar y una verdadera bendición para las piernas. Recuerdo que del otro lado del alambre el terreno era rocoso y resultaba imposible correr por allí.
Si bien invadíamos una propiedad privada, nunca nadie impidió el paso. Seguramente veían que se trataba de maratonistas y no suponía ningún daño transitar por esa orilla.
Pero un día todo cambió.
Un domingo caluroso de verano, veníamos atravesando el campo de golf como tantas otras veces, charlando animadamente, cuando uno de los jugadores que estaban ese día en el campo, acompañado por el caddie, nos pidió airadamente silencio y exigió respeto a su concentración. Tenía razón. Nosotros éramos un grupo de corredores agitados que hablaban poco menos que a los gritos e interrumpíamos un espacio que no era nuestro.
Pero mi reacción fue inesperada. En vez de hacer silencio y seguir corriendo hasta abandonar el campo, yo lo insulté airadamente, (si mal no recuerdo, le prometí que si no se callaba le iba a meter el palo en algún lugar no deseado, y no con esas palabras).
Se hizo un silencio terrible, entre mis compañeros que no podían creer mi respuesta y por supuesto del golfista, que en ese momento se dio cuenta que éramos varios y que si cumplíamos con lo que yo le había prometido no iba a poder hacer nada para evitarlo.
Seguimos corriendo en silencio. Cuando salimos del campo de golf, uno de mis compañeros me protestó de mala manera alegando que no había ninguna razón para tal actitud. Estaba en lo cierto. No había forma de justificar mi actitud.
Tal vez el cansancio.
O eso de que el agua no llega al tanque.
El caso es nunca más nos dejaron pasar de nuevo por el campo. Mis compañeros todavía me lo están reprochando.

viernes, 5 de mayo de 2017

Correr un 10 km.


Hace poco charlaba con algunos compañeros de entrenamiento sobre las competencias.
¿Qué distancia correr? ¿Cada cuánto? ¿Cómo saber cuándo competir?
Generalmente los que entrenamos diariamente vemos las competencias como algo necesario y nos enfocamos en ellas. La mayoría de nosotros elegimos alguna distancia y tratamos de estar lo mejor posible para encararla.
Claro que es muy distinto correr un maratón que una carrera de 10 km. Pero para los aficionados, los entrenamientos en sí no difieren mucho. Cuando se prepara el maratón se hace énfasis en mayores distancias y entrenamientos de fuerza, (loma, escaleras, arena). En el caso de un 10 km se debe trabajar más la potencia y los ritmos de competencia, (lomas, pasadas de 1000 y 400, etc).
Para ambos es fundamental una buena recuperación entre los días de intensidad y los fondos deben ser lentos y si es posible en terreno ondulado.
Claro, nada da una garantía de éxito, todo dependerá de la continuidad, adaptación a la distancia y al trabajo muscular.
Pero en el caso de los 10km, una vez elegido el día y la competencia, hay algunos consejos que por experiencia propia puedo sugerir como para tener una buena carrera y una posibilidad real de mejorar.
1. Visualizar bien el circuito. Hay que tratar de saber el recorrido y si hay lomas o sectores trabados. Siempre es bueno saber que terreno viene después de alguna curva.
2. Estudiar bien el pronóstico del clima. No es lo mismo correr con viento, calor o frio extremo o humedad. Se debe pensar que cualquier condición adversa será un factor extra a vencer.
3. Conocer a los rivales. Esto se da en el caso de que haya posibilidades de podio. Tanto para los que corren en la punta de la competencia o los que pueden ganar un trofeo en las categorías, saber cuáles son los rivales da siempre una sensación de seguridad.
4. No equivocar el ritmo en los primeros kilómetros. Es difícil vencer la excitación que producen las largadas. A veces se sale a un ritmo que no es el conveniente y da como resultado “quemarse antes de tiempo” y correr muy por debajo de lo pensado. A veces si uno no tiene parámetros previos es muy difícil saber para qué tiempo se debe salir. Un test previo en la semana anterior a la competencia haciendo 6 x 1000 mts. con un minuto de recuperación pasiva nos puede dar el una idea aproximada del ritmo.
5. Cosas que tienen que ver con el sentido común antes de un esfuerzo también son importantes. (descansar bien, estar bien hidratado, haber ido al baño con el tiempo necesario, no cargar el estómago durante los días anteriores con comidas grasosas o azucares.)
6. Hacer una buena entrada en calor, (no menos de 15 minutos de trote), una buena elongación y calentamiento de las articulaciones. En los momentos previos a la largada hacer unas rectas al ritmo en que se va a salir. Una vez ubicado bajo el arco de largada, mantener el calor con pequeños movimientos.
7. Ser realista en cuanto al real nivel al ubicarse bajo el arco de partida. Tanto para los corredores que corren entre los primeros o los que son de tiempos más lentos. Si nos ubicamos mal, no solo entorpecemos la largada, sino que vamos a sentir que literalmente nos pasan por enciman los que salen detrás de nosotros a un ritmo mucho más rápido.
8. Finalmente, ser objetivos y prudentes con las expectativas previas. No hay que pensar que se mejora en todas las carreras. Es importante evaluar bien todos los aspectos de la competencia al llegar y sacar conclusiones objetivas de que se debe mejorar o entrenar específicamente.

La carrera de 10 km se puede correr a un máximo de exigencia aeróbica durante todo su recorrido. Por eso es que muchos corredores suelen asustarse con la sensación de “correr ahogado” y prefieren competencias más largas que les permiten un ritmo menos exigido en los primeros kilómetros. Sin embargo, aun para los que corren la maratón, es clave mejorar la marca en el 10 k para poder correr un 42 k con alguna expectativa razonable de éxito.
Para aquellos que recién comienzan la actividad, terminar una competencia de 10km siempre tiene el sabor de hazaña y deber cumplido. Y eso debería ser una motivación más que suficiente para seguir entrenando.

martes, 2 de mayo de 2017

8 km "Juntos contra las adicciones". En la costa marplatense.

Sinceramente, pensaba que algunas cosas habían cambiado en la Argentina, pero veo que no. Pobre de mí. Por siempre iluso. Y eso que ya tengo varias primaveras en mi haber.
Este sábado competí (por llamarlo de alguna manera), en una carrera organizada en forma conjunta, por la cámara de diputados de la provincia, el EMDER y el sindicato de guardavidas, por lo menos así lo promocionaron.
Cuando en unos de los entrenamientos de la semana nos invitaron a participar, al principio dudé de la organización y el propósito de la convocatoria. Pero como el circuito es uno de los que habitualmente usamos con el grupo para entrenar y además la inscripción era gratuita, pensé que no tenía nada que perder y que era una oportunidad más para ver como estoy. Siempre digo que para poder correr en un buen nivel hay que competir. Vale más una competencia que mil aprontes.
Cuando llegué, antes de las 9hs, (la largada estaba anunciada a las 10 hs), para mi asombro, vi un gran movimiento organizativo, con mucha gente colaborando y armando todo. Había una gran carpa donde se inscribía, 5 baños químicos, un gran escenario puesto sobre las piedras que están en el sector de “las Toscas” cerca de Torreón del Monje y un camión con un equipo de sonido impresionante.
Me dije a mi mismo que las cosas pintaban bien. Había un gran arco en lo que sería la largada/llegada, y otro arco a la altura del Torreón, a unos 80 metros, vaya a saber uno para qué.
Pero algo me empezó a oler feo. Muchas chicas con papeles de publicidad referidas a la campaña en contra de las adicciones, banners y carteles por todos lados que decían que estaba todo organizado por la Honorable Cámara de Diputados de Buenos Aires. Demasiada publicidad. Que no se mal interprete el comentario. ¿Cómo no apoyar una campaña en contra de las adicciones? Pero había mucho circo…Sinceramente, parecía más un acto partidario que un evento deportivo.
Uno se inscribía y le daban un número, que honestamente no sé para que servía, porque no había cronometraje ni manual, ni electrónico. O sea que no había clasificación, ni categorías, ni remeras, ni siquiera una medalla finisher. Demasiado poco para tanto despliegue.
Obviamente daba lo mismo salir cuarto que ultimo, total nunca nadie se va a enterar de nada. No digo primero, porque a los tres primeros, tanto caballeros como damas, les entregaron un trofeo y los hicieron subir al podio.
Eso sí, estaba convocada la prensa, la tv, hasta había un sacerdote para bendecir la campaña en contra de las adicciones.
Nadie pensó en los atletas. Supongo que solo se necesitaba un numero para la foto de largada.
Si hubo un lanzamiento de campaña con auto-aplausos entre todos los obligados protocolarmente a ir. Con todo este despliegue se demoró más de media hora la largada. Nosotros esperando bajo el arco que la carrera empezara de una vez.
Y como broche final, los “honorables diputados” hicieron correrse a los atletas que estaban en primera línea, para sacarse la última foto largando en punta ellos debajo del arco. No hay forma de explicar la cara de uno de los corredores elite cuando tuvo que dar unos pasos para atrás, para dejar lugar a los organizadores. Yo fui testigo.
La verdad, entiendo a los entrenadores que llevaron a sus atletas, (había varios grupos emblemáticos de la zona), y a algunos de los mejores maratonistas que fueron convocados a participar. Supongo que a ellos como a mí, siempre les queda la esperanza de que haya un evento sin costo de inscripción que realmente valga la pena correr.
Hubo más de 500 inscriptos. Demasiados para tan poco.
En cuanto a la carrera en sí. Se puede decir que el circuito es fabuloso. Si bien estaba anunciado de 8 km, tiene 7.5 km. Lo sé bien porque he entrenado muchas veces ahí. Se larga de playón de Las Toscas, hacia el norte y se sube en la entrada vehicular de la pileta cubierta, retomando Boulevard Marítimo hacia el sur. Se baja por el acceso de playa grande en la Normandina y se dobla en “U” antes de llegar a la entrada a la escollera Norte volviendo hacia la largada por la costa. En cabo Corrientes se baja por el Paseo vehicular Jesús Galindez, y se pasa el Torreón del Monje para volver a la largada.
El circuito hubiese estado perfecto si hubiésemos corrido por la calle, como corresponde. Pero faltaba la verdadera frutilla del postre. No estaba cortado el tránsito, por lo que hubo que correr por la vereda. Aunque parezca increíble, solo algunos tramos estaban cerrados al tránsito.
Y tengamos en cuenta que era un fin de semana largo, con pleno sol. Por lo que a las 10,30 hs había más gente caminando y paseando por la costa que en la peatonal. Entonces la carrera fue un zig-zag permanente ente los pobres turistas que no entendían nada y se corrían con caras de pánico para que no los chocaran.
Yo intenté abstraerme de todo esto y correr lo mejor que pude. Siempre trato de dar todo lo que puedo cuando compito. En algún tramo lo logré, en algún otro pasé por donde pude entre la gente.
Considerando todo esto corrí en 30:41 los 7.5 km, lo que da un promedio de 4:07 el km. Conforme con mi performance en un circuito no tan fácil, y como siempre digo: feliz de hacer lo que me gusta.
Solamente pude conseguir una foto de la largada…se puede ver a los diputados en primera fila largando…Me gustaría saber si terminaron la distancia.

miércoles, 26 de abril de 2017

Siempre pude correr

A veces cuando veo gente corriendo a toda hora, me pregunto si será solo una moda pasajera o algo que se instalará para siempre en la sociedad. Claro que son muchos, por lo cual hay casi una certeza de que esta actividad seguirá su camino en el tiempo.
Pero, ¿qué de la gente que lo practica? ¿Se han convertido en deportistas? ¿Atletas?
Habrá que hacer diferencias entre unos y otros. Creo que todo tiene que ver con la edad en que se comienza. Es evidente que entre aquellos que tienen ya más de 20 primaveras, es difícil pensar en una carrera atlética profesional. Yo diría que es casi imposible.
Los atletas que tienen una proyección internacional, o como mínimo alguna pretensión seria de éxito, comienzan desde muy temprano, cuando tienen no más de 10 o 11 años en la mayoría de los casos. Siempre hay excepciones y los motivos de sus comienzos en este deporte son tan variados como cantidad de atletas hay.
Sin embargo, aunque no lleguen a ser élite, los corredores aficionados sí pueden experimentar una mejoría constante durante muchos años. Y esto es algo más que una sensación, es una realidad.
Por más que competir sea el motivo principal de querer mejorar en los entrenamientos, se debería pensar en que lo ideal sería tener una larga vida corriendo. No hay que explicar los beneficios que producen a nuestro cuerpo una vida sana y ejercicio diario. Ya todos los sabemos. Entonces lo primero que deberíamos poner a nuestras ganas y entusiasmo en un freno de prudencia. Alguien con 30 años, puede seguir realizando tranquilamente esta actividad hasta los 70 años o más. Por lo que ¿se imaginan la cantidad de kilómetros y de competencias que se pueden correr en 40 años?
Insisto…aunque cueste un gran esfuerzo iniciarse en la actividad, también hay una certeza de que si se tiene dedicación y perseverancia, se mejora. Y con la mejoría vienen las concreciones de sueños y proyectos, deportivamente hablando. Aunque casi con seguridad estos conceptos son válidos para todos los órdenes de la vida.
Si en este momento me preguntaran porque corro…la primera respuesta que daría sería la más obvia…porque puedo.
Y empezaría explicando que no todos pueden. Dejando de lado algún inconveniente físico o de salud que lo impida, no todos tienen la voluntad, o la constancia, ni las aptitudes mínimas para empezar a correr, o simplemente no quieren.
Yo siempre pude, y me di cuenta de que lo hacía bien…lo suficientemente bien como para dedicar parte de mi vida a una actividad que hago naturalmente y sin esfuerzo.
Claro…si hablamos de mejorar, ya cambia todo. Porque no se mejora ni se corre más rápido solo con querer. Hay que sacrificarse, entrenar, cuidarse y mil cosas más.
Pero correr siempre me resulto fácil. Y veía que a lo demás no. Y voy a hacer una confesión: me gustaba que la gente me viera distinto. Creo que todavía disfruto de las caras de algunos que me preguntan cuantos días a la semana entreno y cuantos kilómetros hago…algunos hacen gestos cómicos o de asombro. ¿Cuánto? Escucho más de una vez… ¿a tu edad?…algunas otras veces.
Y esto me ha sucedido muchas veces a través de los años. Recuerdo, por citar algún ejemplo, un amigo que me preguntaba si había corrido alguna maratón de 42 km y decía admirarse por eso. No…me decía, yo nunca voy a poder. Hoy, 10 años después ya lleva más de 25 maratones terminadas y todas en buenos registros.
Para los que podemos…Solo es cuestión de querer. No tengan dudas de eso.

martes, 28 de marzo de 2017

"La carrera de Miguel" 2017

Este domingo pasado volví a competir. Hacía ya bastante que no participaba en una carrera de calle y quise correr 10 km para ver como estoy en realidad. Desde “La Tandilia “, a principios del mes de noviembre pasado que no competía y honestamente, no me fue como pensaba. La verdad, ni cerca.
Hace ya varios años que no puedo correr debajo de 40 minutos un 10k. Claro, si uno lo ve en perspectiva, se podría decir que estar ya casi pisando los 60 años, (los cumplo en diciembre), es un deseo más que exigente a esta altura del partido. Pero, el año pasado, precisamente en el mes de Octubre, corrí los 10 km organizados por ADUM en 40.06, lo que realmente me dejo a segundos de mi objetivo. Por supuesto que bajar esta marca es solo un placebo para no perder la motivación y mantener una rutina de entrenamiento diaria, que es en realidad a lo que aspiro. Como siempre digo, no sé cuánto más voy a vivir, pero lo que me quede de vida, quisiera que fuera bien, con salud y lo mejor que se pueda físicamente. Hace rato que descubrí que correr y entrenar me dan una calidad de vida mejor. A eso apunto.
Sinceramente este año estoy entrenando mejor que en los últimos tiempos, tengo más continuidad y mejoro los parciales en los entrenamientos de mayor exigencia. Inclusive me recupero mucho más rápido. Esto supone un gran progreso. Reconozco que me costó bastante adaptarme a la rutina que propone “Leo Malgor” para sus corredores aficionados. El entrenamiento en si está orientado a mejorar la fuerza, no descuidando el fondo, lo cual resulta una exigencia bastante dura para la mayoría de los que entrenamos en el grupo. Pero una vez adaptado, se nota una mejora inmediata en las carreras de fondo o aventura, donde se necesita un buen trabajo aeróbico/muscular. Por supuesto que estar fuerte no es necesariamente estar veloz. No se puede todo. Los que hacemos este entrenamiento grupal sufrimos con las carreras cortas y sobrellevamos bastante bien las que son de más de 15km de distancia. Claro que esto depende de cada persona. Es obvio que no se puede comparar el efecto que produce este entrenamiento en alguien de 25 años comparándolo conmigo que tengo casi 60.
La carrera fue organizada por el EMDER, dependiente de la Municipalidad de Gral. Pueyrredón y se hizo en homenaje a “Miguel Sánchez”, un atleta federado desaparecido durante los años de dictadura. En varios lugares del país, se hacen homenajes similares, coincidiendo con el “el día de la memoria”. Desde ya que apoyo la iniciativa de preservar la democracia por encima de cualquier otra forma de gobierno, pero la experiencia de algunos eventos anteriores, siempre me hace sospechar de algún tipo de propaganda política oportunista a la cual de ninguna manera adhiero. Por suerte, los que organizaron lo hicieron dentro un marco absolutamente deportivo, mi respeto por asumir esa posición.
Dentro de la organización de la competencia, creo que hay aciertos y errores. Es muy loable realizar una competencia sin costo de inscripción, hoy es bastante difícil encontrar donde competir gratis y sencillamente hay mucha gente que no puede correr por ese motivo. Pero si se hace un evento, creo que debe ser como corresponde. Es insólito que no haya cronometraje ni clasificación por tiempos. Inclusive si bien hubo alguna entrega de trofeos a los 5 primeros de 2 categorías, (hasta 39 años y de 40 en mas, tanto en damas como caballeros), es una premiación rara y caprichosa. Las categorías hace rato que están establecidas a nivel internacional y según mi opinión, se premia de esa manera o solo se hace en la general.
Se podría decir que al no cobrar inscripción uno no tiene derecho a quejarse. Si no te gusta no corras y listo. Inclusive se promociono como un evento participativo con el objetivo de “no olvidar”. Pero hay pocas carreras en el año, uno supone que al tratarse de una organización oficial, tendría que tener una fiscalización de La Federación Marplatense de Atletismo como mínimo.
Yo competí porque se realizó en un circuito que esta medido y marcado km a km, por lo que me sirve como apronte, tomándome yo mismo el tiempo, porque no hubo ni cronometraje ni clasificación. Insisto, por más que estoy seguro de las buenas intenciones, me parece que este tipo de carreras son un paso atrás organizativamente hablando.
En cuanto al día, típicamente marplatense. Todo atleta que se entrena diariamente en esta maravillosa ciudad sabe lo que eso significa. Había viento norte, un alto porcentaje de humedad y una temperatura que rondaba los 24° con sol pleno. Por lo que corrimos en la costa sin ningún resguardo, con un importante viento en contra y volvimos con viento a favor pero con a térmica que rondaría los 30°. Cada cual lo sobrellevo como pudo, pero creo que la gran mayoría se fue en tiempos bastante arriba de lo que esperaban. Y yo no fui la excepción. Sé que puedo correr mejor y en un tiempo menor al que hice, pero hasta que no lo haga no dejan de ser solo especulaciones. La gran pregunta es ¿podre?
En resumen, 42.10 para los 10 km. Y como siempre…feliz de hacer lo que me gusta.

lunes, 21 de noviembre de 2016

"La Tandilia" 2016. 44° edición

Cuando una carrera de calle lleva 44 ediciones ininterrumpidas y se da el lujo de tener cupos completos en cada edición, no hace falta ser muy suspicaz para darse cuenta que las cosas se hacen bien. Yo diría más que bien.
Este último domingo corrí, después de 27 años, (mi última participación fue en 1989), mi tercera “tandilia”. Es decir, como se dice habitualmente cuando se arriba a la meta,” vencí la tandilia”. Hay que tener en cuenta, que siendo una carrera de calle y totalmente sobre asfalto, en épocas donde las carreras de aventura no existían, una competencia en la cual se subía un cerro, era como mínimo original y totalmente fuera de lo común. Esta dificultad se la consideraba extrema, por eso el dicho de “vencer la tandilia”. Hoy los tiempos han cambiado y hay muchas carreras en la montaña y lugares con dificultad técnica, pero esta carrera no ha perdido su mística, al contrario, la acrecienta año a año.
Entre sus ganadores históricos, encontramos nombres como el de Jorge Monin, Leonardo Malgor, Oscar Raimo, Mariano Mastromarino, Rosana Preussler y Marita Peralta, por citar algunos marplatenses. Pero también lo mejor del atletismo nacional durante muchos años dijo presente.
La carrera en si no ha cambiado mucho, se inicia al pie de la piedra “La Movediza”, pasa por el “calvario”, (primera subida), recorre la zona céntrica, llega al Parque Independencia y comienza más de 1 km de impiadosa trepada hasta el fuerte en la cima del cerro para luego bajar bordeando el lago, con una última subida antes de la llegada en la pista de atletismo…
Cuando uno lo lee, parece sencillo y a priori uno piensa que siendo un poco más de 11 kms no puede ser tan difícil. Pero una cosa es decir y otra muy distinta es hacer. La combinación de bajada al principio de la prueba y el hecho de que sea asfalto, hace que “todos” salgan a un ritmo al que no están habituados a competir y es muy difícil no caer en la trampa. Cuando uno deja el resto en los primeros kilómetros, las subidas se convierten en una tortura al final de la carrera. Por algo los locales corren en forma progresiva, ya saben dónde hay que correr de “verdad”.
Un espectáculo aparte es el público. La gente de Tandil se vuelca masivamente a la calle para alentar el paso de los atletas, lo que da un marco único. En la zona del fuerte, último tramo de la subida al cerro, se hace un cordón de gente alentando a los corredores, pues, dejando de lado los primeros 200 más o menos, el resto sube caminando este último trecho. La gente local sabe dónde hay que alentar. Siempre es bienvenido el grito o el aplauso cuando uno más lo necesita.
Otra vez cupos completos. O sea que 2000 corredores se hicieron presentes en esta edición.
En cuanto a mi experiencia, puedo decir que estoy conforme. No tuve una buena semana previa, estuve muy congestionado, con algo de fiebre y tomando antigripales, por lo que realmente me sentía inseguro de cómo podría rendir. A esto hay que sumar que fue un día caluroso y muy ventoso. Una dificultad extra a afrontar. Pero yo competí dentro de mis expectativas. A lo mejor sufrí de más las subidas, (me sentía sin fuerzas), pero es difícil saber si realmente hubiese corrido mejor si no hubiese estado así en la semana. A mi edad, trato de tomarlo como que di mi mejor esfuerzo y con eso me basta. Si hay revancha, tendrá que ser en el próximo año.
La organización es impecable. Entrega de kit en la municipalidad, corte total de tránsito en todo el recorrido, vallas, cintas y banderilleros en los lugares conflictivos. A esto le sumamos premios en efectivo para los 10 primeros en damas y caballeros, tanto en la general como para los locales. Hay premiación hasta el 5to puesto en las categorías, y los trofeos son de primer nivel. Totalmente fuera de comparación con el resto de las carreras en la zona. Todos estos motivos hacen que sea una experiencia digna de vivir alguna vez.
En resumen: 48:15 de tiempo oficial, puesto 158 en la general y 3ro en mi categoría 55/59. Como siempre feliz de hacer lo que me gusta. La foto es del podio de mi categoría.

lunes, 26 de septiembre de 2016

15 km de OAM. Desafío del Sur. Punta Mogotes.


Una carrera más. Esta vez 15 km.
Sinceramente tengo sensaciones encontradas con respecto a esta competencia. Me dije a mi mismo que no debía hacer ninguna crítica, sobre todo pensando que dentro de muy poco es la carrera que yo organizo y puede mal interpretarse. Pero en el momento que empecé a escribir este blog siempre tuve la sana intención de que el que leyese pudiera sacar conclusiones con respecto a participar o no en una próxima edición y voy a ser fiel a esa consigna.
En primer lugar: ¡por fin un circuito que no es en el corredor saludable y un domingo!
Sinceramente es algo que los que organizamos competencias estamos pidiendo desde hace años, cuando una ordenanza no nos dejó otra alternativa que correr los sábados en el dichoso acceso norte.
Espero que de ahora en más, nos dejen organizar carreras en otro lugar de la ciudad. Sin embargo, todavía no voy a tirar manteca al techo, espero que la autorización sea pareja para todos y no solo porque la haya organizado el sindicato de municipales. Ver para creer.
Con respecto a la organización nada que criticar. Inscripción y pago a través de internet y en varios puntos de la ciudad, algo no tan común pero positivo cien por cien. Entrega de kit con mucha gente colaborando y en un lugar de lujo, (hall del hotel Sasso en punta mogotes). Remeras aceptables y una bolsita tipo mochila para llevarlo. Bien.
El cronometraje a través de ok eventos deportivos. Otro acierto. Una garantía.
El circuito maravilloso. Tengo que ser honesto, tenía muchas dudas de como se desarrollaría la carrera. En los planos que se mostraban previamente el recorrido parecía trabado y confuso, pero no. Siempre en asfalto, bien marcado km por km, y un recorrido espectacular siempre sobre el acceso sur. A lo mejor por la geografía típica del lugar es difícil hacer una buena marca, muchas lomas no muy altas y viento. El que conoce la ciudad sabe que va a ser muy difícil encontrar un día sin viento en esa zona, sobre todo en primavera. Había varios retomes o vueltas en “u” para completar la distancia, pero como la calle es muy ancha se hizo sin inconvenientes. En todos los lugares había gente de la organización controlando todo y mirando el desarrollo de la prueba y en algún momento hubo algunos autos circulando pero sobre el otro carril y a paso de hombre, sin peligro para los corredores. En el despliegue se vio la mano de los que organizan la maratón de Mar del Plata con el Prof. Mació a la cabeza. Inclusive tengo la sospecha que el circuito fue diseñado por Leo Malgor. Un verdadero acierto. Ojala podamos seguir disfrutándolo muchos años más. También hubo varios cuatriciclos peinando el circuito y controlando la seguridad. Para copiar.
Muy buena la cantidad de gente colaborando en la hidratación. Cuando pasábamos había más de 50 personas alcanzándote el agua, siempre en vasos. Bien.
En la llegada también mucha gente colaborando y con fruta y bebidas isotónicas para recuperarse.
No me gusto el locutor, se sigue cometiendo el error de llevar gente de la radio que tiene linda voz pero no conoce el ambiente y menos los tiempos de entrega de premios ni el orden. Una pena. Hay que entender que esto no beneficia en nada la ni la llegada de los corredores y menos la premiación.
Y ahora me voy a referir a la premiación.
Es increíble que cobrando $400 la inscripción, un precio alto en esta ciudad para una carrera de calle, no haya copas para los podios. Solo unas medallas y nada más. Hay que pensar más en los corredores. Las copas son insustituibles. No hubo sorteos, ni premios extra, si hubo plata en efectivo para los ganadores no se publicitó ni se dijo por micrófono. Muy poco para tanta cantidad de inscriptos con un precio alto para participar. Algo importante para corregir.
Corrió mucha gente, pero hubo poco nivel. Es la primera edición, seguramente con el tiempo se acercaran más corredores de nivel, claro, siempre y cuando se mejore la premiación.
En cuanto a mi performance, conforme. Sigo sin poder correr a un promedio de 4 el mil, pero estoy cerca de lograrlo.
En definitiva 1:02:02 para 15 km certificados. 26º en la general y 1º en mi categoría de 55/59. Feliz de hacer lo que me gusta. La foto es del podio en mi categoría.

martes, 16 de agosto de 2016

10 km de ADUM 2016


Este Lunes 15 de Agosto, que fue feriado, se llevó a cabo una nueva edición de los 10 km de ADUM, que ya va por la 16 edición. Algo muy loable considerando los altos costos organizativos. Es evidente que hay una vocación de apoyo al atletismo, algo que deberían copiar algunos gremios mucho más poderosos.
Debo confesar que alguna vez los critiqué por hacer alguna arenga política antes de la largada, algo absolutamente innecesario y fuera de lugar, pero que esta vez no ocurrió.
Hubo algunas diferencias con las carreras que se corren habitualmente en este circuito en Mar del Plata.
En primer lugar el cronometraje electrónico lo realizo una empresa de la Pcia de Santa Fe, algo inédito para esta zona, exceptuando la maratón de Mar del Plata.
La empresa tiene una página en la que ofrece varios servicios, incluyendo fotografías de la carrera y de la inscripción. Interesante propuesta. Por lo menos ofrece una opción distinta a la que habitualmente tenemos.
Yo hace años que corro y por haber organizado varias carreras y conocer el ambiente atlético, sé a grosso modo los atletas que habitualmente hacen podios y detecté 2 errores en la premiación. La verdad, no se que piensan los que suben a retirar un premio sabiendo que les dieron un tiempo que no hicieron. Una cosa es la motivación que genera un aplauso por el podio y otra muy distinta mentirse a uno mismo aprovechando un error. No me corresponde a mi decir los nombres, cada cual sabrá su realidad.
Yo estoy tratando de organizar una carrera solidaria y se muy bien los costos de organización y lo difícil que es llegar a no tener perdidas, por eso me asombré con el costo de inscripción ($200.) que es realmente accesible y con una remera conmemorativa de recuerdo. Honestamente me desmoralizó pensar que nosotros desde nuestra modesta organización vamos a estar muy por encima de ese costo pensando solamente en cubrir los gastos.
Claro, cuando vimos los premios, si bien se premiaron todas las categorías, fueron trofeos de acrílico, (igual que las medallas finisher), que tiene un costo muy inferior a las copas y medallas que habitualmente se entregan. No reniego de esto, es una solución ingeniosa que hay que evaluar a la hora de organizar algo. No ví a ningún atleta quejarse por la calidad de los trofeos. Para pensar.
Otro tema que me preocupa y que da para un largo análisis, es la cantidad de corredores que participaron. Dejando de lado el circuito, que es mismo de siempre, con las ventajas y contras que esto tiene, es la segunda carrera de calle de 10 km certificados en la ciudad después de la que organizó Open Sports en enero de este año. Hubo menos de 250 corredores clasificados en los 10 km y un poco más de 100 en la de 3 km.
Sin embargo, había muchísima gente entrando en calor y corriendo, de hecho solamente de uno de los grupos de atletismo de la ciudad vi una cantidad que me parece que superaba ampliamente la cantidad de inscriptos en la general.
¿Por qué tan pocos entonces clasificados?
La respuesta es simple...corren sin inscribirse.
Los primeros que deben entender esto son los entrenadores, no pueden mandar a sus atletas a participar sin atenerse a las reglas del juego. No es correcto aprovechar la organización de un tercero para evaluar a sus corredores.
Y por otro lado los corredores deben darse cuenta que si no pagamos los costos de las inscripciones lisa y llanamente nos quedamos sin carreras.
Creo que es algo para pensar y actuar como corresponde. No nos quejemos si después tenemos que ir a otra ciudad para poder competir.
Por mi parte, salí con la intención de bajar los 40 minutos en los 10 km , algo que vengo buscando desde hace tiempo. No pudo ser. Pero esta vez quedé a solo unos segundos de lograrlo…lo cual me produce una alegría y la sensación de que estoy en el camino correcto y que aun a mi edad, si se entrena seriamente se puede mejorar.
En resumen…40.12 oficiales en los 10 km. Puesto 54 en la general y 1º en mi categoría de 55/59 años. Feliz de hacer lo que me gusta. La foto es del podio de mi categoría.

miércoles, 10 de agosto de 2016

10 km día del niño en Miramar 2016

Después de mucho tiempo sin competir volví a la ciudad de Miramar para participar en los ya clásicos 10km del Día del Niño que la Agrupación Miramarense de Atletismo organiza año a año.
Creo que todo aquel que haya leído mis post sabe que solo tengo palabras de elogio y admiración a los que sostienen el atletismo en la ciudad vecina.
Si alguien cree que es fácil hacer una carrera a pulmón y que todo salga perfecto se equivoca. Hay mucho trabajo atrás, y sobre todo mucho amor por lo que se hace…y les aseguro que se nota.
Hay carreras divididas por edades previas a la principal con circuitos acordes a lo que pueden correr nuestros chicos y adolescentes.
La prueba principal tiene un poco mas de 10km y se realiza una complementaria de 5km para los que no pueden llegar a los 10.
Para aquel que no lo conoce, debe resultar extraño el circuito de esta carrera de calle. Apenas iniciada la misma se dan 2 vueltas a la manzana para luego salir a dar 3 vueltas más de unos 3 km. que pasan por la largada/llegada para completar la totalidad de la distancia.
Realmente es difícil correr en buen tiempo con tantas curvas, pero esto es un detalle menor si aquellos que acompañan y alientan tienen la posibilidad de verte pasar varias veces. El tiempo estuvo agradable, con una temperatura cercana a los 16º y bastante viento.
Yo por mi parte, vengo entrenando con continuidad y corrí aceptablemente. Me mantuve en ritmo hasta más de la mitad de la carrera y después de un leve bajón en los kilómetros 7 y 8 me recupere para llegar con el mismo ritmo con que comencé. Evidentemente los años pesan y me cuesta mantenerme en un ritmo por debajo de 4 minutos el km, pero no me quejo, siento que todavía me mantengo competitivo y con el mismo entusiasmo de siempre.
Luego de la carrera hubo chocolate caliente para que bebieran todos los asistentes junto con tortas y facturas…realmente había para todos y doy fe que algunos tomaron más de una taza del mismo. Algo para imitar en otras pruebas...
La entrega de premios fue correcta y por categorías de 5 en 5, como debería ser siempre. Esta vez hubo unos medallones e las categorías y copas a los primeros en la general.
Ojala estas líneas contagien a otros corredores para que participen de algunas de las muchas competencias que organizan los amigos de Miramar a lo largo del año. Seguro no se van a arrepentir.
En definitiva. 41.15 como tiempo oficial para los 10.15 km. algo asi como 40.30 en los 10km. (según mi gps). 13º en la general y 1º en mi categoría de 55/59 años. Como siempre digo: feliz de hacer lo que me gusta.
La foto es antes de largar la carrera.